Paquetes de Slackware con makepkg

Siempre cuando he impartido cursos de Linux lo he hecho bajo Slackware. Uno de los temas que me parecen más interesantes es la gestión de paquetes. Entre otras cosas porque es prácticamente lo que más se le ha echado en cara siempre a Slackware desde Debian o Red Hat.

Slackware tiene herramientas de gestión de paquetes, y son flexibles y funcionan perfectamente. Desde luego jamás he visto petar un paquete de slackware como he visto petar un paquete instalado con apt.
El sistema de paquetes de Slackware es muy sencillo: descomprimir el binario, copiar los contenidos a su sitio y guardar una base de datos de referencia para borrarlos cuando se desee. No falla. ¿Para qué más?

Ahora bien, no hay paquetes de slackware para todo lo que se desea. Así que aquí va una pequeña explicación de cómo crear paquetes para Slackware usando makepkg, una de las herramientas propias de la distribución.

1. Crear un área de trabajo para compilar el paquete

mkdir /work
mkdir /work/scripts
mkdir /work/builds

2. Descargar el fuente y compilarlo

cd /usr/local/src
tar zxvfp progname-progversion.tar.gz
cd progname-progversion/
./configure --prefix=/usr --sysconfdir=/etc --localstatedir=/var
make

3. Instalarlo dentro del área de trabajo

make install DESTDIR=/work/builds
cp -Rp doc/ /work/builds/usr/
# copiar más cosas que se quieran incorporar al paquete

4. Crear el paquete

cd /work/builds
makepkg progname-progversion-arch-build.tgz
# contestar SI a la pregunta sobre enlaces y permisos

5. Mover el paquete a su sitio y limpiar los restos

mkdir -p /var/spool/packages
mv progname-progversion-arch-build.tgz /var/spool/packages/
rm -rf *

6. Instalar el paquete

cd /var/spool/packages
installpkg progname-progversion-arch-build.tgz

7. Praise Bob!

bob.jpg

Habemus Slackware 12

slackware.pngComo muchos sabeis, el comienzo de mi andadura como usuario de Linux se centró en la distribución de Slackware, de la que he sido usuario durante 5 o 6 años en todos los entornos, y que implanto ahora en mis servidores personales y una parte de los de mi empresa.
Aunque la vida del sysadmin suele abrir nuevos caminos con el tiempo, Slackware siempre ha formado parte de un sentimiento íntimo, algo de lo que no me puedo despegar.
Entre otras cosas cabe remarcar que es la primera distribución de GNU/Linux, que sale al marcado en el 93 como evolución del Softstanding Linux System.

En mi vida he encontrado dos tipos de detractores de Slackware: los fanáticos de Debian, y los usuarios de las distribuciones gráficas (Red Hat, SuSE, Mandrake…). Los primeros argumentan la inexistencia del control de dependencias en el sistema de paquetería oficial (hay herramientas externas que sí lo incorporan). A mí personalmente me parece una patraña, el sistema de paquetes de Slackware ofrece una flexibilidad y una transparencia que no ofrece ningún derivado de Debian por mucho que se empeñe.
Por otro lado, los usuarios de distribuciones cargadas de GUI’s para la instalación y configuración de cualquier mínima parte del sistema. Éstos suelen decir que Slackware es difícil. Pero no importa: también lo dicen de Debian, de Gentoo o de cualquier otra distribución que no tenga un slideshow de greetings durante la instalación. Éste tipo de opiniones me parecen propias del quiero y no puedo, usuarios incapaces de leer un man y a los que les produce urticaria el prompt de una shell.

Slackware me ha proporcionado siempre las herramientas mínimas sobre las que he podido trabajar y aprender. El resto siempre me había sobrado, tenía siempre lo que necsitaba: una bash, un compilador y la Glibc.
En mi trabajo como profesor de administración de sistemas en varios centros, he enseñado siempre sobre Slackware. Siempre he inculcado el aprendizaje de los conceptos, el de las herramientas básicas, el de la construcción de un entorno personalizado, y sobretodo RASCAR mucha mucha, pero muuuuucha bash.

Sé que han ido saliendo varias versiones durante los últimos años, y no he hecho ninguna mención especial en mi blog. Pero hacía tiempo que no seguía las noticias sobre la evolución de la distro, y ésta nueva release me ha pillado por sorpresa. Me ha hecho recordar, y me alegro muchísimo de que el desarrollo y el mantenimiento de este excelente sistema siga vivo. Con una mención especial a su mantenedor: Patrick J. Volkerding, que a pesar del golpe que le proporcionó en 2004 una extraña y complicada enfermedad ha tenido el coraje y las ganas de seguir adelante, haciendo un trabajo muy muy bueno, del que en la actualidad nos beneficiamos muchos administradores de sistemas.

Y para terminar, recomiendo a los lectores echar una ojeada al site de Subgenius, la secta espiritual de donde Pat recogió el espíritu geek de J.R. Bob Dobbs.

Praise Bob!